martes, 18 de abril de 2017

LA VIOLACIÓN ES UN ACTO DE PODER

TÍTULO ORIGINAL: “Con más cárcel no solucionamos el problema”


RITA SEGATO, EL CASO MICAELA Y UNA MIRADA DESDE EL FEMINISMO SOBRE LAS VIOLACIONES



La antropóloga estudia las violaciones y lo que se pone en juego cuando un hombre viola a una mujer. A partir del femicidio que conmovió al país, reflexiona sobre el fenómeno y rechaza las alternativas punitivistas que se renovaron política y mediáticamente esta semana.




Los políticos tienen que entender que no es necesario cambiar la ley y partir hacia un punitivismo mayor para solucionar el fenómeno. El punitivismo no lleva a ningún lugar. La prueba es Estados Unidos, donde tienen las penas más severas y tasas de violación altísimas”, advierte, en diálogo con PáginaI12, la antropóloga Rita Segato, una de las voces más lúcidas de América latina para pensar sobre la problemática. “La violación no es un delito como todos los otros –apunta–. Es un crimen del poder.

 Lo que se debe hacer es ofrecer más educación de género en las escuelas, con docentes capacitados, y que el abordaje sea integral, que abarque la violencia machista en sus varias formas”, explica Segato, quien entrevistó a condenados por violación en la Penitenciaria de Brasilia, para entender qué se pone en juego cuando un hombre penetra por la fuerza, con crueldad, a una mujer.

Cuando empezó a trabajar con los presos, Segato pensó que sería una situación excepcional y pronto abandonaría el tema. Luego de plasmar su experiencia y sus análisis en el libro Las estructuras elementales de la violencia, publicado en 2003, fue invitada para aplicar su modelo de “la fatria masculina”, del club de hombres, al caso de los femicidios en Ciudad Juárez. Y pensó también que estaba ante un caso excepcional, raro, que rápidamente ese tema iba a desaparecer de la historia. Pero no sucedió. Ahora siente una tremenda frustración porque no consigue abandonarlo. “Es de una fatiga y de una amargura extraordinaria saber que desde entonces solamente el tema crece”, sostiene Segato. En 2016, fue perita en el histórico juicio de Guatemala, en el que se juzgó y condenó por primera vez a miembros del Ejército por los delito de esclavitud sexual y doméstica contra mujeres mayas de la etnia q’eqchi de una aldea en Senur Zaco, en el conflicto armado ocurridos en los años ‘80. Hubo 14 peritajes; ella hizo el antropológico y de género. Hoy mira con tristeza y amargura la escalada de violencia machista contra los cuerpos de jóvenes en la Argentina. Cuenta que el martes, cuando escuchaba los testimonios de chicas en la Plaza de Mayo, reunidas para “abrazar a la familia” de Micaela, “de repente parecía que hablaban de una sociedad islámica fundamentalista, cuando mencionaban las imposiciones de vestimenta y de horario para ausentarse del espacio público”. Y advierte sobre el riesgo de que se instale “una mentalidad moralista, como la que tienen todas las religiones. Son políticas basadas en el control del cuerpo de la mujer, en su opresión”.

Vive en Tilcara, pero en los próximos días estará por Buenos Aires para dar una conferencia, en una actividad organizada por el sindicato de La Bancaria.

Sus palabras ayudan a entender un tema complejo, difícil, doloroso. La clase política no parece estar a la altura para debatir cómo enfrentarlo. Las salidas fáciles se imponen: en el Senado se reflotó un proyecto con media sanción de Diputados para eliminar el beneficio de la libertad condicional a condenados por violación y otros delitos, mientras el Gobierno desguaza el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, sin que ningún legislador se escandalice.

La antropóloga, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de Brasil, explicó sus conceptos. “La libertad de existir está en riesgo para las mujeres. Mi hija no puede tener la libertad de circulación como tuve yo. La violencia contra las mujeres de la forma que la estamos viendo en la Argentina es un síntoma de un momento del mundo,




es un momento desesperado por varias razones, un momento en el que hay un poder de dueños, es una época de ‘dueñidad’. Hay en el mundo contemporáneo figuras que son dueñas de la vida y la muerte. Eso irrumpe en el inconsciente colectivo en la manera en que los hombres que obedecen a un mandato de masculinidad, que es un mandato de potencia, prueban su potencia mediante el cuerpo de las mujeres.


 En el mundo entero hay problemas con la violencia de género pero en nuestro continente cada vez más controlado por formas paraestatales de control social y de la vida, por formas no exactamente regidas por la ley, eso se expresa en la vulnerabilidad de la vida de las mujeres”, dice Segato.

–¿Qué busca el violador?

Las relaciones de género son un campo de poder. Es un error hablar de crímenes sexuales. Son crímenes del poder, de la dominación, de la punición. El violador es el sujeto más moral de todos: en el acto de la violación está moralizando a la víctima. Cree que la mujer se merece eso. Los jueces, los abogados, los legisladores, no están formados, no tiene educación suficiente para entenderlo. Lo que sucedió con Micaela, con Lucía Pérez en Mar del Plata, son ataques a la sociedad  y a la vida en el cuerpo de la mujer. Es un error, que el pensamiento feminista eliminó hace muchísimo tiempo, la idea de que el violador es un ser anómalo. En él irrumpen determinados valores que están en toda la sociedad. Entonces, nos espantamos y el violador se convierte en un chivo expiatorio pero él, en realidad, fue el protagonista de una acción que es de toda la sociedad, una acción moralizadora de la mujer. No es con más cárcel, mucho menos con su castración química, que vamos a solucionar el problema. La violación no es un hecho genital, es un hecho de poder. Puede realizarse de forma genital y de muchas otras formas. Si no cambia la atmósfera en que vivimos el problema no va a desaparecer.

–A partir del femicidio de Micaela, en el Senado quieren aprobar una ley para impedir que violadores accedan a la libertad condicional.

–Uno de los países que tienen una de las penas más severas contra la violación es Estados Unidos y es uno de los países donde la incidencia de la violación es máxima. Eso significa que estamos yendo por el camino equivocado. Es decir, el punitivismo no es el camino. Eugenio Zaffaroni, a quien respeto mucho y presentó un libro mío en 2015, como muchos otros, no consiguen entender el tema de la violencia de género. Como los punitivistas, piensa que el agresor está en el campo de lo sexual. Unos se corren al punitivismo extremo y otros a la indulgencia extrema. Nosotras, las feministas, las estudiosas del tema, sabemos que


en una violación no hay una relación sexual: hay deseo de control, de apropiación. El órgano sexual masculino entra como un arma para destruir. Es indispensable para el hombre ser hombre por la necesidad de ser un ser humano viril. Tiene que demostrar su capacidad de control y secuestro sobre el cuerpo de la mujer.




Por lo general se consigue por otros medios que no son criminales. El violador se rinde ante un mandato de masculinidad que le exige un gesto extremo aniquilador de otro ser para verse como un hombre, para sentirse potente, para verse en el espejo y pensar que merece el título de la hombría. El interés del violador es la potencia y su exhibición frente a otros hombres para valer como un hombre. Hay que hablar más del tema, sobre qué es una agresión sexual, qué es una agresión íntima en el mundo de las relaciones de pareja, qué es una violación anónima, en la calle, como le sucedió a Micaela, y qué es una violación en la guerra: cada vez más la violación es un arma de guerra. Si no se comprende qué papel tiene la violación y la masacre de mujeres en el mundo actual, no vamos a encontrar soluciones. No hay recetas fáciles.

–Existe la creencia generalizada de que la reincidencia es ineludible en el caso del violador.

–Es obligatorio pensar que todo ser humano puede cambiar. Es muy difícil a veces. Hay que dar las condiciones para que lo pueda hacer, condiciones que no están dadas en la actualidad.

Fuente: Página 12 - Por Mariana Carbajal

domingo, 9 de abril de 2017

FEMENICIDIOS: ZONA DE HORROR




Micaela García, quien había desaparecido el domingo pasado a la madrugada en Gualeguay al salir de bailar, fue encontrada muerta ayer a la mañana. La policía encontró sus restos en una zona de pastizales cercana a esa ciudad, a unos siete kilómetros de la ruta 12. En la noche del viernes había sido detenido Sebastián José Luis Wagner, de 30 años, el principal sospechoso.

La investigación de la desaparición de Micaela García dio un giro importante cuando la policía detuvo en la localidad bonaerense de Moreno a Wagner, quien en 2010 fue condenado por dos casos de violación y estaba en libertad condicional. Ayer también habían sido halladas pertenencias de la joven en un descampado también cercano a la ruta 12, en las afueras de Gualeguay. Wagner fue detenido en la casa de su madre por personal de la Policía bonaerense en una casa ubicada en Tablada y Davaine, en el barrio Las Catonas, de Moreno, en el oeste del conurbano, luego de que los investigadores intervinieran teléfonos vinculados con él. En otra vivienda ubicada a pocos metros de allí había sido detenido la noche el jueves el padrastro de Wagner, José Fabián Ehcosor, de 53 años, policía municipal del partido bonaerense de Malvinas Argentinas y suboficial retirado del Ejército, a quien se acusa de haber encubierto al sospechoso.

Tras ser arrestado, Wagner fue trasladado a Gualeguay. Allí se reanudó esta mañana el rastrillaje en busca de Micaela. El propio sospechoso aportó información que hizo posible el hallazgo.

El cuerpo de Micaela estaba en una zona de malezas a la vera de un camino rural, a la altura de la estancia Seis Robles, en las afueras de Gualeguay. Fue a unos kilómetros de allí, en un lugar denominado Sección Chacras, donde la policía había encontrado algunas pertenencias de la joven de 21 años, entre ellos su pantalón, sus sandalias y sus llaves.

Fuentes de la investigación explicaron que Wagner fue condenado en dos casos por haber atacado a mujeres de contextura física parecida a la de Micaela y actuado en forma similar, descartando la ropa de sus víctimas en distintos lugares para tratar de despistar a la policía.

Wagner, quien trató de suicidarse al ser arrestado pero no lo logró porque el revólver 32 que se gatilló dos veces en la sien no disparó, estuvo desde un primer momento en la mira de los investigadores porque los registros de numerosas cámaras de seguridad lo muestran siguiendo a Micaela a la salida de la discoteca King de Gualeguay hace una semana, cuando fue vista por última vez. La policía afirma haber encontrado en su auto numerosas pruebas que lo implican en el hecho.




El jefe de la Policía de Entre Ríos, Gustavo Maslein, no descartó que Wagner tenga algún cómplice. Por lo pronto, de Gualeguay se había escapado en un camión hasta Campaña, donde lo fue a buscar su padrastro, también detenido y cuya indagatoria se aguarda. También debía declarar el dueño del lavadero donde trabajaba Wagner, el tercer detenido. En principio, a los dos se les imputa haber encubierto a Wagner en su fuga.

Por la mañana, en la puerta de la Jefatura Departamental de Policía de Gualeguay, tras ser notificados del hallazgo del cadáver de la joven,los padres de Micaela agradecieron la labor policial y la ayuda de amigos y habitantes de la zona para tratar de hallarla con vida. Néstor García, decano de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Concepción del Uruguay, contó que su hija anhelaba una sociedad más justa, por la que “militaba muchísimo” y pidió que “no hubiera justicia por mano propia”.

En tanto, agrupaciones sociales y políticas emitieron un comunicado en el que destacan la militancia de Micaela en el Movimiento Evita y convocan a las manifestaciones en las principales plazas del país.

Por otra parte, diputados provinciales de otros bloques pidieron ayer el mecanismo de Enjuiciamiento de Magistrados el juicio político y remoción del juez de Ejecución de penas de esa ciudad, Carlos Rossi, quien fue quien liberó a Sebastian Wagner.

Fuente: Página 12 T´´itulo Original: Encontraron muerta a Micaela GArcía.

¡BASTA DE FEMICIDIOS!

TÍTULO ORIGINAL: ESTAMOS DE DUELO



Estamos de duelo. Nos unimos frente al dolor y nos organizamos. El dolor no nos paraliza. Nos moviliza. El disciplinamiento sobre nuestros cuerpos que pretenden imponernos –desde una razzia policial ilegal y arbitraria hasta la apropiación de nuestros deseos y movimientos— nos rebela y nos pone en acción.  




Micaela ya no está. Y no va a volver del boliche al que fue a divertirse con amigas y amigos. Su cuerpo sin vida fue encontrado en el lugar que indicó el principal sospechoso de su femicidio, Sebastián Wagner: el acusado tenía una condena a 9 años de prisión por dos ataques sexuales, pero un juez le había dado salidas transitorias anticipadas, a pesar del informe que desaconsejaba su liberación, emitido por el Servicio Penitenciario. Se sabe, de todas formas, que ese tipo de informe carcelario no suele ser confiable. Hay mafias que los venden. La pregunta que tiene que responder hoy el juez de Ejecución de Penas Carlos Alfredo Rossi es sobre qué evaluación le otorgó el beneficio que le permitió recuperar su libertad antes del final de la condena.

Pero no hay que quedarse solo en esa decisión. Hay otras preguntas. ¿Qué medidas llevó adelante antes el sistema carcelario para evitar que Wagner –como otros ofensores sexuales— pudiera reincidir al salir? ¿Qué políticas de prevención de la violencia machista implementa el Estado entre los convictos? En algún momento Wagner cumpliría la pena en su totalidad y saldría en libertad. Un poco antes o más tarde.

Poner solo el foco en ese juez, que posiblemente incurrió en mala praxis –y deberá recibir la sanción que corresponda--, es equivocar la mirada. Es fácil apuntar todos los cañones contra Rossi. Pero debemos pensar en el problema integralmente, desde su complejidad. Y no como un caso aislado.

El Estado es responsable del feminicio de Micaela como de cada uno de los femicidios que nos están desangrando, por no prevenirlos, por llegar tarde. El Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable está debilitado, con escaso presupuesto, sin capacitaciones masivas a docentes ni recursos, casi, para imprimir materiales. Es la herramienta fundamental para pensar el cambio cultura a largo plazo, para desarmar el machismo arraigado en la sociedad. La educación sexual integral es una herramienta federal, que podría llegar a cada una de las aulas del país, con un efecto multiplicador en cada hogar. Pero este Gobierno la está acicateando. Del mismo modo que quiso quitar 67 millones del presupuesto votado para el Consejo Nacional de las Mujeres, esperando que “si pasa, pasa”, y tuvo que dar marcha atrás ante la reacción y denuncia de organizaciones de la sociedad civil y un periodismo comprometido.

Hay que profundizar las capacitaciones en la Justicia para desterrar el machismo en las decisiones de los tribunales, en los fallos. Para que cada operador de la justicia –incluido Rossi— comprenda la complejidad de la violencia machista, sus distintas aristas, sus causas y sus consecuencias. La discriminación histórica de las mujeres en la sociedad es el caldo de cultivo que la favorece. Si no se ataca, como política prioritaria, en términos integrales, con el presupuesto necesario, desde el Estado, seguiremos llorando y enterrando otras Micaelas.

 Fuente: Página 12 - Por Mariana Carbajal

domingo, 2 de abril de 2017

INVISIBILIZADAS, LAS MUJERES DE MALVINAS

TÍTULO ORIGINAL: Mónica Liliana Rodriguez. " Borramos una parte de los que nos pasó"


MALVINAS ARGENTINAS


Sometidas e invisibilizadas durante muchos años, las mujeres de la guerra hasta llegaron a naturalizar el olvido para que no las afecte. Todas trabajando actualmente en la Fuerza, posguerra asumieron la misma postura. Cada una fue a su destino y la premisa “usted no tiene que hablar, olvídese, acá no pasó nada”


Así lo manifestó la veterana de guerra, desmemoria que atribuye en parte a la poca visibilización del rol de la mujer durante el conflicto. “Nuestro inconsciente quizás es sabio y uno lo guarda y no afloró hasta estos últimos años”, expresó en diálogo con Tiempo FM quien también celebra la reivindicación de los últimos años, devolviendo la memoria.







La hoy en día vicecomodoro Mónica Liliana Rodríguez, directora de la Unidad Docente de Enfermería del Hospital Aeronáutico Central (HAC), pertenece al reducido grupo de mujeres reconocidas oficialmente como veteranas de Malvinas, en 2014. Previo a esto, estuvo invisibilizada junto a 13 de sus pares, con quienes estuvo en Comodoro Rivadavia y otros lugares brindando atención y contención a los soldados heridos en combate durante el conflicto bélico de 1982.
A los 26, directora de la Unidad Docente de Enfermería del Hospital Aeronáutico Central (HAC), ingresó a la Fuerza Aérea Argentina, en 1981, y al año siguiente le tocó ir a Malvinas. Durante la entrevista recuerda que les informaron que “había que desplegar al sur. No sabíamos adónde”. Durante ese primer día se formaron dos comisiones: una, la que desplegó el Hospital Reubicable y que estuvo allí durante todo el conflicto y no fue llevada a Malvinas por cuestión de logística, y la otra cumplió funciones en un hangar cercano a la pista de la IX Brigada Aérea.
Llego a Comodoro Rivadavia el 27 de abril con un grupo de compañeras y la incertidumbre de no saber lo que iba a pasar. El 1° de mayo tuvieron el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea, lo que según la propia protagonista “fue muy chocante, fue cuando comenzamos a recibir los primeros heridos que llegaban al continente”. También recuerda que recibían a todos los heridos a la noche, momento en que se hacían los cruces a la Isla para no ser detectados. Por esas horas Rodríguez estaba a cargo del quirófano y tenía todas las cirugías, un grupo atendía los “pie de trinchera” –congelamiento de los pies- en el Hangar y otro en el hospital a los más graves. Una tarea, hasta hace poco, poco valorada y recordada.

La vida posguerra

Sometidas e invisibilizadas durante muchos años, las mujeres de la guerra hasta llegaron a naturalizar el olvido para que no las afecte. Todas trabajando actualmente en la Fuerza, posguerra asumieron la misma postura. Cada una fue a su destino y la premisa “usted no tiene que hablar, olvídese, acá no pasó nada”, fue parte de varios años después del conflicto. Crearon su propio escudo.
En ese sentido Rodríguez expresó: “Nuestro inconsciente quizás es sabio y uno lo guarda, y no afloró hasta estos últimos años que comenzó con la visibilización de las mujeres”, manifestó la Directora, al referirse a cómo fue su vida luego de aquella participación.
Remarcó que ni siquiera entre ellas hablaban del tema, algo que cambió hace 4 o 5 años, a pesar de haber tenido antes el reconocimiento de la FA y el Congreso. Entrando más en detalles, contó que no recuerda cómo la recibió su familia tras la guerra, misma situación que pasaron sus compañeras: “Es como que borramos una parte de lo que nos pasó”.
Para Rodríguez fue una experiencia inolvidable, retenida en el inconsciente,  que “ahora la podemos hacer oír. Antes no se podía”.


Profesión: militar y enfermera. Mónica Rodríguez en primera persona.

“Me incorporé a la Fuerza Aérea en el año 1981 como cabo principal, cuando ya tenía el título de enfermera profesional. En el ‘84 fui a la Escuela de Aviación Militar y, luego de seis meses de instrucción, obtuve la jerarquía de alférez. Al tiempo, la Fuerza comenzó a incorporar licenciados en Enfermería como oficiales pero yo ya era primer teniente y había obtenido la licenciatura por motus propio”, narra la Vicecomodoro.
A lo largo de tantos años al servicio de la FAA, Rodríguez señala dos hitos que marcaron su carrera como profesional de la salud y como personal militar: su participación en el Conflicto del Atlántico Sur y en la misión de paz de Naciones Unidas en la República de Mozambique.
En 1993, Mónica se desenvolvió como enfermera en el Hospital Reubicable que se instaló en Machava, a 15 kilómetros de la capital de Mozambique, donde se asistió sanitariamente a las tropas de otras naciones, a personal diplomático y a la población local, detectando diferentes enfermedades como malaria, parasitosis y HIV.
“Creo que las mujeres de la Fuerza Aérea Argentina fueron las primeras de América Latina en participar en misiones de paz (…) Yo fui en la segunda tanda; éramos cuatro enfermeras y vivíamos en una carpa. Durante seis meses trabajamos incansablemente. Fue una experiencia muy dura pero a la vez muy enriquecedora para mi profesión”, asegura la Vicecomodoro y finaliza: “Nunca me casé; aboqué mi vida a mi carrera y a perfeccionarme. No es por falsa modestia, pero me emociona saber que gracias a mi aporte se cambió la enfermería en la Fuerza Aérea”.

fuente: Tiempo Sur 



sábado, 1 de abril de 2017

VIOLENCIAS DE GÉNERO: VÍCTIMAS Y TESTIGOS BAJO SOSPECHA

Título original: En la mira

Las testigos –y víctimas– de violencia machista extrema enfrentan una vez que van a la Justicia otras victimizaciones: la falta de protección efectiva y una mirada social que las coloca bajo sospecha, dándole menos validez a su palabra. Es el Estado el que puede construir esa legitimidad.




Vieron -y al mismo tiempo sufrieron- la violencia machista más extrema. Aunque sus historias son distintas, viven la misma indefensión. Magalí tiene 16 años y recibió disparos en la pierna y en la cabeza, el 11 de febrero pasado en Florencio Varela. Declaró hace pocos días porque recién pudo recuperarse de las heridas y señaló sin dudar al autor de los disparos que mataron esa madrugada a Sabrina, de 15 y Denise, de 17. Otra amiga, Némesis, también de 15, resultó herida. Magalí es una testigo protegida pero al Estado le faltan estrategias para que esa protección sea eficaz. Mientras viva en su barrio, en su casa, y la trama de complicidades entre las economías delictivas y las fuerzas de seguridad se mantengan intactas,  los riesgos son patentes. Es lo que vivió Melody, la única testigo del asesinato de Melina Romero, en 2014. La joven enfrenta una denuncia por falso testimonio.

El 17 de marzo, el Frente de Mujeres de San Martín se movilizó hasta la fiscalía para denunciar, justamente, la revictimización que sufrió Melody. “Desde la muerte de Melina, Melody que podés ser vos, que podría ser Melina, vive en un estado de total abandono. En primer lugar porque la justicia definió que habría que ‘cuidarla’ cuando en realidad lo que quería era controlarla y para eso puso a la policía en la puerta de su casa que la obligó a estar en un régimen similar al de la prisión domiciliaria no pudiendo salir de su casa. Tuvo que abandonar la escuela, quedando marginada del sistema de salud. Soportó el asesinato de un policía en la puerta de la casa, de lo que poco se sabe, quedó expuesta a las internas de esta connivencia feroz que propone el entramado siniestro de la policía, la droga y la justicia”, enumeraron las mujeres de San Martín, que se movilizaron acompañadas de diputadxs nacionales y provinciales.

Justamente, por Melody, el Observatorio de Violencia de Género de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires presentará un amicus curiae. Sin entrar en los casos particulares, la coordinadora del Observatorio,Laurana Malacalza, señala que


  “en el marco de definiciones de políticas públicas, lo que ocurre cuando pensamos en abordajes de la violencia contra las mujeres hay dos temas que no están definidos: uno tiene que ver con las instancias a reparación a víctimas de violencia de género y otras con las instancias de protección de testigos, que se ha asociado mucho en términos de terrorismo de estado, pero no se ha implementado en situaciones de violencia de género, a testigos que han formado parte de instancias de femicidio”.


 Justamente, Malacanza subraya que -con Melody- la indefensión provino de las mismas decisiones del Estado. “En San Martín, la medida de protección de testigo que a ella le ponen en ese momento, la expone frente a las violencias que hay en el barrio. Le pusieron a dos policías en la puerta, con lo que significa la policía en barrios cooptados por el narcotráfico. Por eso hace falta que esas políticas sean adecuadas al contexto y al hecho que se va a reparar”, explicó.


Y eso se engarza con la falta de validación social que tiene algunos testimonios. “Aparece como muy evidente la desconfianza hacia la persona que testifica que vio algo, y que estuvo en una escena. Ese testimonio que da una mujer, sobre todo cuando son jóvenes y pobres, tiene para la justicia mucho menos valor, no sólo que el testimonio de los hombres, sino de otras mujeres”, analizó Malacanza, para quien el estado debe abordar es “la posibilidad de la escucha de esos testimonios, donde aparece como una valoración de qué tipo de mujeres víctimas de qué tipos de delitos, porque tiene que ver con la construcción de una escucha social para determinados testimonios”. La especialista cree que hay un antecedente fecundo en cómo el estado puede tomar una política activa, y es el tratamiento a testigos-víctimas del terrorismo de estado.  “Todo lo que están diciendo es lo mismo que han dicho las mujeres que han declarado como testigos en los juicios por terrorismo de estado, se ha construido una legitimidad social sobre ese discurso de las víctimas de terrorismo de estado y el estado tiene mucho que ver en la construcción de esa legitimidad”, agregó. Claro que el paralelismo incluye, de manera urgente, la movilización social. “Las feministas tenemos mucho que hacer en eso, en ponerlo como un tema de agenda”, sostuvo Malacanza.

Desde el territorio, el Frente de Mujeres de San Martín le pone palabras a la cercanía con Melody, pero apunta a los mismos problemas. “Escuchando  sus relatos hay claros indicios de los abandonos y abusos que la  marcaron. Resulta más fácil y con menos costo para la justicia culpabilizar a las jóvenes”, dicen quienes llegaron hasta la fiscalía para pedir otro tratamiento. “A nadie le parece importante indagar a los varones implicados, ni el entramado de complicidades que terminaron con la vida de Melina. Ni asumir que esta situación es una más, de las muchas que ha diario someten a las mujeres  empobrecidas en red de violencia sexual. Es el Estado el responsable de la precarización de esas vidas y el cómplice de la falta de pruebas en el femicidio de Melina Romero”, expresaron desde su experiencia cotidiana. 

“Para que esto se sostenga y reproduzca es necesario de un entramado y una connivencia entre la policía, el narcotráfico y la justicia. Nosotras las mujeres jóvenes y pobres del conurbano somos un plato más del que se sirven los varones, somos una mercancía más en el negocio de la pobreza. Sobrevivir nos vuelve culpables porque esta sociedad solo se conmueve si aparecemos muertas en un basural, pero si sobrevivimos seguro “algo hicimos””, expresaron.

Fuente: La 12 - Por Sonia Tessa

viernes, 31 de marzo de 2017

COMUNICACIÓN Y DERECHOS DE LAS MUJERES: CONVENCIÓN DE BELÉN DO PARÁ

Los medios influyen notablemente en la percepción de la sociedad de lo que consideran comportamientos y actitudes aceptables. La Convención reconoce el potencial de los medios de comunicación para incidir positivamente –o negativamente- en la promoción de la igualdad de las mujeres, y para aportar a la erradicación de los estereotipos de género.




 Por lo tanto, es importante la formación y sensibilización de periodistas y otro personal de los medios de comunicación en cuestiones de derechos humanos de la mujer y en las causas originarias de la violencia contra ella. Así, cuando informen sobre casos de violencia contra las mujeres lo harán respetando sus derechos y su dignidad. 

La incidencia en los medios influye en la forma de comunicar sobre la mujer, sus derechos y la violencia en su contra y repercute en las actitudes sociales. Es por ello que el Comité CEDAW establece la obligación de los Estados de adoptar medidas eficaces para garantizar que los medios de comunicación respeten a la mujer y promuevan el respeto de la mujer.

En consecuencia, los Estados deben impulsar mecanismos de control respecto a los contenidos transmitidos por programas televisivos, periódicos, revistas y promociones comerciales, para evitar los estereotipos de género. 

El Comité de Expertas/os valora positivamente el creciente uso que el Estado viene haciendo de los medios de comunicación como un instrumento de educación y sensibilización sobre la violencia contra las mujeres. Sin embargo, debido al aumento del número de mujeres víctimas de violencia, a sus causas históricamente enraizadas y al contexto social todavía permisivo con esta violencia, dichas acciones deben aumentar y ser realizadas en el marco de una estrategia estatal expresamente desarrollada en el plan nacional o sectorial, con asignación presupuestaria para asegurar su continuidad y con un mecanismo de evaluación de impacto.

INFO PARA DESCARGAR: 
  
GUÍA PARA LA APLICACIÓN DE LA CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARA PREVENIR,SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA  CONTRA LA MUJER
[ CONVENCIÓN DE BELÉN DO PARÁ]

https://www.oas.org/es/mesecvi/docs/BdP-GuiaAplicacion-Web-ES.pdf


Fuente: Mujeres del Mediterráneo



CASO PRÓVOLO: DETUVIERON A MONJA POR ENCUBRIR A CURAS PEDERASTAS



La Justicia ordenó esta semana la detención de una monja del Instituto Próvolo que fue señalada por una testigo por encubrir y colaborar con los curas pederastas. Por le momento no se sabe si la mujer se encuentra dentro del país.



Ordenaron la detención de una monja por encubrir a unos curas.Es una religiosa japonesa que, según una víctima, contribuyó a ocultar los abusos. Podrían correr la misma suerte directivos y profesores del instituto.


Esta semana una adolescente, con identidad reservada, pudo relatar el horror al que fue sometida por el cura Horacio Corbacho mientras estuvo albergada junto a otros chicos sordos. La adolescente, denunció que fue violada vía vaginal y anal por el sacerdote cuando ella tenía 5 años y que la monja Kumiko "era quién les colocaba los pañales a los chicos abusados, ya que en muchos casos no podían ni sentarse por el sangrado que les generaban los abusos."





"Ahora, gracias a mi terapeuta, tengo valor para contar que fui violada", relató en Cámara Gesell con lenguaje de señas y la asistencia de una intérprete y un psicólogo.




Sergio Salinas, abogado querellante de la causa Próvolo, explicó que "ha quedado clara la participación y el grado de complicidad de esta monja que enseñaba lenguaje de señas".

"En el último testimonio, ella fue señalada como la persona que le puso el pañal a una menor de 5 años, ocultando la violación de la niña. Lo cual la hace cómplice primaria del delito de abuso", dijo Salinas.

Y agregó que habrá que ver cuando se levante el secreto de sumario cuál es la calificación jurídica que le corresponde. "Probablemente sea de complicidad primaria del abuso sexual, ya que es como si ella misma hubiese sido la abusadora. De no haber ocultado el hecho, los abusos se podrían haber frenado", sostuvo Salinas.

La víctima, quien estuvo albergada en el Próvolo hasta los 15, guió al fiscal de la causa Gustavo Stroppiana, a sus asistentes y a los abogados de ambas partes hasta el baño donde fue violada.

También guió a Stroppiana por el laberíntico edificio de ladrillo, donde hay numerosas habitaciones. De hecho, la joven recordó el momento en el cual, jugando con un compañero de su clase, subió hasta el altillo, donde había varias piezas cerradas. Señaló una en particular. Allí describió que los niños encontraron "cadenas, sogas y preservativos".


Al abrir la puerta, el fiscal descubrió que todavía había rastros de cosas que fueron incorporadas como prueba y que serán analizadas. Además encontró un huevo en la pared donde podría haber estado amurada una cadena, una mancha roja y restos de negativos de fotos.

Ya en el primer allanamiento al instituto, en diciembre del año pasado, ya se había secuestrado material pornográfico, fotografías y dinero en efectivo en las habitaciones de los curas.

Hasta el momento, cinco hombres permanecen detenidos y acusados por los abusos sexuales, dos de ellos son sacerdotes: Nicola Corradi, trasladado de Italia a la Argentina y que arrastra denuncias por violación y corrupción de menores desde hace 50 años; y el cura Horacio Corbacho, egresado del seminario en La Plata. Los otros tres presos son el celador Luis Ojeda, también sordomudo, el asistente y monaguillo Jorge Bordón, y el jardinero Armando Gómez.

Fuente: Minuto Uno.

FISCAL ACUSADO DE ACOSO SEXUAL Y VIOLENCIA DE GÉNERO

título original: Un fiscal general enfrenta graves acusaciones de acoso sexual y violencia de género


Julio César Castro encabezó la unidad de la Procuración dedicada a la violencia contra la mujer. Esta semana, Gils Carbó aprobó que se lo investigue internamente por hostigar a una empleada embarazada de su fiscalía.


Fiscal Julio César Castro

Es, básicamente, una ironía. En 2007, Julio César Castro era el fiscal a cargo de la UFISEX, la unidad del Ministerio Público dedicada a investigar delitos de violencia sexual, trata de personas y pornografía infantil, designado por el entonces procurador Esteban Righi. En una entrevista a Página/12 de aquel año, Castro, docente de derecho penal en la UBA y fiscal general ante un tribunal oral porteño con casi 25 años de experiencia en la Justicia penal, afirmaba una cifra alarmante: aseguró que apenas uno de cada diez casos de abuso sexual denunciados en la Capital Federal terminaba en condena. Con el tiempo, Castro se convirtió en una suerte de autoridad en la materia: dio charlas y conferencias, participó de debates sobre violencia de género en lugares como Cancillería. Hoy, el fiscal está literalmente del otro lado de la espada.

Este miércoles, de acuerdo a fuentes judiciales consultadas por Infobae, la procuradora Alejandra Gils Carbó aprobó una investigación interna que podría costarle el cargo al fiscal general. El motivo: una denuncia hecha por H., una sus empleadas en la Fiscalía General N°15 ante los Tribunales Orales del fuero penal porteño por más de dos años de acoso sexual y laboral, que ocurrieron desde mayo de 2012 hasta octubre de 2014: la empleada estuvo embarazada durante parte de ese período. Gils Carbó, luego de un dictamen de un Consejo Evaluador de tres colegas de Castro, le encomendó la pesquisa a la doctora Laura Elena Mazzaferri, fiscal federal marplatense, con un plazo de 60 días para producir y presentar un informe final.

La primera entrevista laboral, contó H., fue al menos incómoda: "Me estaba insinuando cosas que por supuesto estaban fuera de lugar", refirió. A los pocos días días, aseguró H., Castro le "ofreció con una actitud claramente seductora si yo quería que él me acercara a mi casa, ya que él vivía cerca". H. se negó. Poco tiempo después, según su relato, Castro la invitó a tomar un café "con la misma actitud intimidante y seductora". Nuevamente, la empleada dijo que no.

Las negativas, declaró la empleada en el área de Recursos Humanos de la Procuración, llevaron a un cambio en la actitud de Castro. El fiscal, aparentemente, habría dado la orden de que sus empleados le presenten los expedientes a solas en su despacho. Así, H. tuvo que estar a puertas cerradas con su jefe. En una ocasión el fiscal le lanzó que estaba "muy flaquita", para luego decirle que estaba "muy linda". Desde ese entonces, H. evitó estar a solas con él. En su denuncia, la empleada remarcó el supuesto hábito del fiscal de mirarle con insistencia los pechos y la cola.

Tiempo después, H. quedó embarazada, lo que la llevó a tomarse, en principio, dos días de licencia. Cuando volvió, según su relato, Castro la increpó enfrente de todo el equipo de la Fiscalía General N°15 sin darle chance de explicar por qué había faltado al trabajo. H. había venido de otra fiscalía de instrucción a la dependencia a cargo de Castro. Cuando el fiscal se enteró del embarazo, siempre según su testimonio, Castro le espetó: "¿Sabés cómo te vas a volver allá?".

El estrés llevó a H. a sufrir contracciones y pérdidas, un psiquiatra que consultó la instó a dejar su trabajo. Con el tiempo, vio cómo otros empleados dejaban la Fiscalía o eran reubicados en otras dependencias. Le comenzaron a retacear tareas, dejándola sin nada que hacer, sospechando que sería trasladada en cualquier momento. Una secretaria le lanzó un papel con un teléfono al cual debía comunicarse, lo que confirmó sus sospechas y la llevó a hacer su denuncia en la Procuración.

Allí, H. no solo contó su historia: dio también los nombres de otras cinco empleadas que habrían sufrido acosos. Aseguró que incluso en la primera entrevista Castro le dijo que "estaba soltero", que podrían "ir a tomar algo", que varias veces en la puerta de los tribunales de Talcahuano le reiteró sus invitaciones a salir. Con el tiempo, Castro hizo su descargo en la Procuración y negó todas las acusaciones. Incluso aseguró que estaba dispuesto a ser investigado para que se demostrase la supuesta falsedad de las acusaciones. Un Consejo Evaluador integrado por tres fiscales generales así lo dispuso, pero con el objeto de que la pesquisa no se limite a la denuncia de H.: la idea es comprobar o no la existencia de un patrón de conducta.

En diciembre del año pasado, Castro buscó convertirse en juez de Cámara: su pliego fue tratado en la Comisión de Acuerdos del Senado, presidida por el senador salteño Rodolfo Urtubey. Según el diario Jornada, H. estuvo presente en la reunión de la Comisión que trató el pliego, cara a cara con su ex jefe. "No tengo problemas con vos y me siento bastante mal", le lanzó Castro a su ex empleada según el artículo. "Esto no es un reality show", se quejó Miguel Pichetto, presente en la reunión. Al menos dos senadoras presentes se pusieron del lado de la denunciante y la apoyaron.

No fue la única acusación en su contra que se le recordó: se habló también en la reunión de una presunta acusación de una menor que señaló al fiscal general por acoso a través de Twitter. Esto preocupó especialmente al Consejo Evaluador de la Procuración, que en su documento de ayer firmado por Gils Carbó requirió al Senado todo registro de la reunión.

Así, la Procuración tiene dos opciones con respecto a Julio César Castro. Luego de la apertura de la instrucción, el tribunal interno definirá si lo suspende de sus funciones. Al final del proceso, podrá fallar por la destitución. Es decir, Castro puede perder su cargo, más allá de cualquier chance de un expediente en un juzgado del fuero penal.

Hay también una tercera acusación que complica fuertemente al fiscal: la hecha por su ex pareja, una abogada de 30 años, que lo denunció por violencia de género ante el Juzgado Civil N°85. El 13 de marzo, el Juzgado resolvió imponerle a Castro una orden de restricción perimetral mientras resuelve la imputación en su contra; el fiscal no puede acercarse a más de 200 metros de su ex pareja o de su lugar de trabajo.

Fuente: Infobae

jueves, 30 de marzo de 2017

ARGENTINA. 50 AÑOS PARA UN VIOLADOR SERIAL

Título original: confirman la condena de 50 años a un violador serial 


La Sala III de la Cámara de Casación Penal confirmó así que Fabricio Alberto Álvarez Albarracín deberá pasar medio siglo en prisión y desestimó el fallo que le reducía la pena a 37 años y medio.

Según comentó a NA la abogada de las víctimas, Déborah Huczek, "las víctimas que padecieron una verdadera cacería humana y a quienes representé, se sienten aliviadas, emocionadas y agradecidas con la Justicia, luego de varios años de lucha".

El fallo de la Sala III, compuesta por los jueces Carlos Alberto Mahiques, Mario Magariños y Pablo Jantus, llegó tras una larga disputa judicial.

Fabricio Alberto Álvarez Albarracín

En primera instancia, el Tribunal Oral N°16 lo había condenado a 50 años de prisión con declaración de reincidencia (él estaba gozando de la libertad condicional cuando cometió estos delitos), pero luego, la defensa apeló y la causa recayó ante la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, en la que el fiscal Javier De Luca, solicitó la reducción de la pena impuesta por considerarla "inhumana y degradante".

Tras esa solicitud, y en un fallo inédito, se hizo lugar al planteo del fiscal y se ordenó al Tribunal de Juicio N°16 que considerara la situación y redujera la pena.

Pero luego de idas y venidas, los jueces de ese tribunal se excusaron porque entendieron que la pena de 50 años era acorde a la ley.

La abogada indicó que "trato inhumano y degradante es lo que ellas han padecido por este sujeto que tenía condenas anteriores y que gozaba de la libertad condicional".

Y agregó: "Este individuo ha demostrado que la pena no cumple en él ningún fin resocializador y por ello, por su desprecio a la ley, no es merecedor de vivir en libertad".

En el nuevo fallo, la Sala III argumentó mantener la pena al considerar que no se trataba de "una pena cruel e inhumana en virtud de que la condena debe ser equivalente y proporcional con el daño proferido y con la culpabilidad demostrada". 

"La sanción corresponde al máximo legal que se puede aplicar, en virtud de la cantidad de delitos cometidos y que no resulta desproporcionada mucho menos injusta. La pena no tiene solamente como fin resocializar al individuo sino también castigarlo por lo hecho", indicó la Cámara en el fallo.

Albarracín habría cometido los ocho delitos que se le imputaron entre 2008 y 2009, en el momento en el que se encontraba cumpliendo libertad condicional en una causa en la que había sido condenado a 4 años de prisión por delitos también de naturaleza sexual.

Cuando la policía logró detener al hombre en la casa en la que vivía con su madre en el barrio de Flores encontró una cantidad de ropa interior femenina que sumaban más que la cantidad de hechos investigados, por lo que los detectives sospecharon desde ese día que el hombre habría cometido más ataques.

Fuente: Minuto uno

martes, 28 de marzo de 2017

BAHIA BLANCA:FEMICIDA LIBRE, A LA ESPERA DE PRÓXIMAS VÍCTIMAS

 título original *: Le dieron el alta psicológico a Pedro Cuchán en Monte hermoso
Título original **: Una chica, víctima de un psicópata.


PABLO CUCHÁN. Foto: La Nueva


  2017

"Se mostró armado emocionalmente y (su conducta) se condice con la adaptación que asegura haber logrado en su nueva vida”, dijeron las psicólogas.

 Pablo Víctor Cuchán, que estuvo 11 años preso por el crimen de Luciana Moretti en Ingeniero White y recuperó la libertad en abril del año pasado, recibió en los últimos días el alta por parte de las psicólogas a cargo de su tratamiento en Monte Hermoso.

   Así lo confirmó una fuente judicial que acotó que la decisión fue tomada por las licenciadas en Psicología Bárbara Nomdedeu y Franca Franceschini, al considerar que el homicida “se mostró armado emocionalmente y (su conducta) se condice con la adaptación que asegura haber logrado en su nueva vida”.

        Como un juego entre las miradas y el miedo: así es estar frente a frente con Cuchán

   El informe elaborado por las profesionales indica además que no existen “criterios para la continuidad del tratamiento psicológico”.

   “Después de resolverse su excarcelación, Cuchán concurre cada 15 días al Tribunal en lo Criminal Nº 1 y en su última presentación entregó una nota de ambas psicólogas de Monte Hermoso, en la que informaron sobre el alta del nombrado”, precisó el vocero.

   La terapia consistente básicamente en entrevistas personales era de carácter obligatoria y se había iniciado en septiembre de 2016.

Fuente: La Nueva 

LOS HECHOS ( AÑO 2004)



Luciana Moretti, la chica de 15 años cuyos restos fueron hallados el lunes en Bahía Blanca, fue descuartizada por el homicida, quien luego incineró los restos en una parrilla. Los investigadores aún no saben cómo murió la joven ni el móvil del crimen. Pero al allanar la casa del único detenido e imputado en la causa incautaron tres cuchillas y unas 30 bolsas de leña, que se habrían utilizado para quemar los restos de la adolescente. El principal sospechoso del caso es Pablo Cuchán, un joven de 25 años, hijo de una conocida familia de la ciudad de Ingeniero White, quien fue detenido el lunes. El joven en 2003 estuvo desaparecido durante una semana, tras una ruptura sentimental en la que lo acusaron de descuartizar al perro de su ex pareja. 
“Lo único que quisiera es que mi hija no haya sufrido con lo que le hicieron”, relató Julio Moretti, el padre de la víctima. Según el subdirector de la Departamental de Investigaciones (DDI), Daniel Herrera, Cuchán “será trasladado al juzgado para prestar declaración” ante la jueza de Garantías María Pía Fava. Herrera indicó que ayer se hizo una reconstrucción de lo que se conoce hasta ahora del hecho: la forma en que el imputado se deshizo del cuerpo de su víctima. Ahora esperan el informe de los peritos para hacer la entrega de las partes del cuerpo a su familia.
El comisario admitió que “aún no se sabe el mecanismo utilizado para matar” a la joven, porque “faltan las vísceras y partes vitales para determinar la causa, dado que nos falta el cuello, que podría indicar si fue ahorcada, no está el hígado, que nos podría hablar de una sobredosis”. “Si este hombre declarase nos ayudaría mucho”, reflexionó el jefe policial. A su vez, Herrera destacó que “se tuvo que hacer una nueva pericia odontológica en el cadáver porque el perito no estaba seguro y se constataron los datos con el odontólogo que atendía a la chica”.
Los investigadores revelaron que, tras ser quemada, la joven fue descuartizada y sus restos esparcidos en un cantero del patio de la casa del detenido, un taller de chatarra y un descampado. La policía sospecha que todo empezó el sábado 16 de octubre –el día en que desapareció la niña–, cuando el muchacho invitó a Luciana a su casa y por algún motivo –que aún se investiga– la mató para luego descuartizarla, quemarla y enterrar sus restos en distintos lugares. 
El primer hallazgo fue el de un cráneo calcinado, en un descampado ubicado a dos kilómetros del centro de Bahía Blanca. La noche del lunes último, restos óseos quemados y cabellos pertenecientes a Luciana fueron hallados enterrados en el patio de la vivienda de Cuchán, algunos de ellos en un cantero ubicado junto a la pileta de natación de la casa, situada cerca de la casa de Luciana.
Los investigadores recordaron que el detenido el año pasado llamó la atención cuando desapareció de su casa durante una semana, sin dejar rastros, tras una ruptura sentimental. Luego, regresó al domicilio que compartía con su ex novia, donde su perra fue hallada herida con varios cortes de arma blanca. 
“Yo no soy Dios, pero les digo a los papás de Cuchán que los perdono, ellos no tienen nada que ver con lo que hizo este tipo con el cuerpo de mi hija”, dijo el padre de la víctima. Sobre Cuchán, Moretti dijo que es “un psicópata”. “Se paseó durante toda la semana por el barrio como si nada hubiera pasado”, relató.

Fuente. Página 12 **

Los psicópatas saben utilizar el tiempo como una de sus herramientas para volver a encontrar a una nueva víctima, una vez encontrada, la ansiedad , la perversidad los envuelve rápidamente y, obnubilados, desconocen a la persona humana, cosifican a quien tienen delante y con saña y perversidad realizan estas aberraciones, en este caso en particular en el 2004 no estaba tipificada la figura de " Femicidio" en el art. 80 del CP, las violancias hacias las mujeres tampoco estaba tan visibilizada y las mujeres callaban de situaciones de violencia, por desconocimiento, por no saber dónde concurrir, por vergüenza. HOY NO.

¡LAS MUJERES DIJIMOS BASTA!

Existen leyes que nos amparan ( Ley 26485, CEDAW; Convención de Belén Dó Pará), instituciones en las que podemos ir a realizar denuncias ( Justicia: OVD, o, cualquier juzgado ante una situación de violencia; Comisaría de La Mujer y la Familia; Ongs Y en este caso en particular, al ser adolescente - menor para la justicia - Ley 26061).
 En el margen derecho de este blogs pueden encontrar los teléfonos de emergencias y organismos a dónde dirigirse. 
El año pasado comenzamos las mujeres a organizarnos en la marcha nacional " Ni Una Menos", hoy somos un marea imparable en cada marcha proclamando y exigiendo nuestros derechos.
El 8 de marzo salimos a las calles. Seguiremos manifestándonos hasta lograr la igualdad en la equidad, VIVAS NOS QUEREMOS.

Ong Desafíos y Compromisos