sábado, 8 de julio de 2017

OMS : LA VIOLENCIA MACHISTA Y EL IMPACTO EN LA SALUD DE LAS MUJERES

Datos y cifras



La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres.
Las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada tres (35%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.
La mayoría de estos casos son violencia infligida por la pareja. En todo el mundo, casi un tercio (30%) de las mujeres que han tenido una relación de pareja refieren haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida.
Un 38% de los asesinatos de mujeres que se producen en el mundo son cometidos por su pareja masculina.
Estas formas de violencia pueden afectar negativamente a la salud física, mental, sexual y reproductiva de las mujeres y aumentar la vulnerabilidad al VIH.

Entre los factores asociados a un mayor riesgo de cometer actos violentos cabe citar un bajo nivel de instrucción, el maltrato infantil o haber estado expuesto a escenas de violencia en la familia, el uso nocivo del alcohol, actitudes de aceptación de la violencia y las desigualdades de género.





Entre los factores asociados a un mayor riesgo de ser víctima de la pareja o de violencia sexual figuran un bajo nivel de instrucción, el hecho de haber estado expuesto a escenas de violencia entre los progenitores, el maltrato durante la infancia, actitudes de aceptación de la violencia y las desigualdades de género.
En entornos de ingresos altos, hay datos que apuntan que los programas escolares de prevención de la violencia de pareja (o violencia en el noviazgo) entre los jóvenes pueden ser eficaces.


En los entornos de ingresos bajos, las estrategias destinadas a aumentar la emancipación económica y social de la mujer, como la microfinanciación unida a la formación en igualdad de género y las iniciativas comunitarias dirigidas contra la desigualdad de género o tendentes a mejorar las aptitudes para las relaciones interpersonales, han demostrado una cierta eficacia para reducir la violencia de pareja.
Las situaciones de conflicto, posconflicto y desplazamiento pueden agravar la violencia, como la violencia por parte de la pareja, y dar lugar a formas adicionales de violencia contra las mujeres.

Introducción




Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada".




La violencia de pareja se refiere al comportamiento de la pareja o ex pareja que causa daño físico, sexual o psicológico, incluidas la agresión física, la coacción sexual, el maltrato psicológico y las conductas de control.

La violencia sexual es cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de su relación con la víctima, en cualquier ámbito. Comprende la violación, que se define como la penetración, mediante coerción física o de otra índole, de la vagina o el ano con el pene, otra parte del cuerpo o un objeto.

Magnitud del problema





Las estimaciones más precisas de la prevalencia de la violencia de pareja y la violencia sexual en entornos sin conflictos son las proporcionadas por encuestas poblacionales basadas en el testimonio de las víctimas. En el Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y la violencia doméstica, realizado en 2005 en 10 países, en su mayoría de renta media y baja, se observó que en las mujeres de 15 a 49 años:

  • entre el 15% de ellas en el Japón y el 71% en Etiopía referían haber sufrido a lo largo de su vida violencia física o sexual perpetrada por su pareja.

  • entre un 0,3% y un 11,5% referían haber sufrido violencia sexual perpetrada por alguien que no era su pareja después de cumplidos 15 años.

  • la primera experiencia sexual había sido forzada en muchos casos (17% de las mujeres en la Tanzanía rural, 24% en el Perú rural y 30% en zonas rurales de Bangladesh indicaron que su primera experiencia sexual había sido forzada).

En un análisis realizado en 2013 por la OMS, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y el Consejo de Investigaciones Médicas, y basado en los datos de más de 80 países, se comprobó que casi una tercera parte (30%) de las mujeres que han mantenido una relación de pareja han sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja.

Las estimaciones de la prevalencia van del 23,2% en los países de ingresos elevados y el 24,6% en los países de la Región del Pacífico Occidental al 37% en la Región del Mediterráneo Oriental y el 37,7% en la Región de Asia Sudoriental. Por otra parte, un 38% de los asesinatos de mujeres que se producen en el mundo son cometidos por su pareja. Además de la violencia de pareja, el 7% de las mujeres refieren hacer sufrido agresiones sexuales por parte de personas distintas de su pareja, aunque los datos al respecto son más limitados.

La violencia de pareja y la violencia sexual son perpetradas en su mayoría por hombres contra mujeres y niñas. El abuso sexual infantil afecta a niños y niñas. En los estudios internacionales realizados, aproximadamente el 20% de las mujeres y el 5%-10% de los hombres refieren haber sido víctimas de violencia sexual en la infancia. La violencia entre los jóvenes, que incluye también la violencia de pareja, es otro gran problema.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de violencia de pareja y violencia sexual son de carácter individual, familiar, comunitario y social. Algunos se asocian a la comisión de actos de violencia, otros a su padecimiento, y otros a ambos. Entre los factores de riesgo de ambas, violencia de pareja y violencia sexual, se encuentran los siguientes:



  1. un bajo nivel de instrucción (autores de violencia sexual y víctimas de violencia sexual).
  2. la exposición al maltrato infantil (autores y víctimas).
  3. la experiencia de violencia familiar (autores y víctimas).
  4. el trastorno de personalidad antisocial (autores).
  5. el uso nocivo del alcohol (autores y víctimas).
  6. el hecho de tener muchas parejas o de inspirar sospechas de infidelidad en la pareja (autores).
  7. las actitudes de aceptación de la violencia (autores y víctimas).

Entre los factores asociados específicamente a la violencia de pareja cabe citar:

  1. los antecedentes de violencia (autores y víctimas);
  2. la discordia e insatisfacción marital (autores y víctimas).
  3. las dificultades de comunicación entre los miembros de la pareja.

Y entre los factores asociados específicamente a la violencia sexual destacan:

  1. la creencia en el honor de la familia y la pureza sexual;
  2. las ideologías que consagran los privilegios sexuales del hombre.
  3. la levedad de las sanciones legales contra los actos de violencia sexual.

La desigualdad de la mujer con respecto al hombre y el uso normativo de la violencia para resolver los conflictos están estrechamente asociados tanto a la violencia de pareja como a la violencia sexual ejercida por cualquier persona.

Consecuencias para la salud




La violencia de pareja y la violencia sexual producen a las víctimas supervivientes y a sus hijos graves problemas físicos, psicológicos, sexuales y reproductivos a corto y a largo plazo, y tienen un elevado costo económico y social.

  1. La violencia contra la mujer puede tener consecuencias mortales, como el homicidio o el suicidio.
  2. Asimismo, puede producir lesiones, y el 42% de las mujeres víctimas de violencia de pareja refieren alguna lesión a consecuencia de dicha violencia.
  3. La violencia de pareja y la violencia sexual pueden ocasionar embarazos no deseados, abortos provocados, problemas ginecológicos, e infecciones de transmisión sexual, entre ellas la infección por VIH. El análisis de 2013 reveló que las mujeres que han sufrido maltratos físicos o abusos sexuales a manos de su pareja tienen una probabilidad 1,5 veces mayor de padecer infecciones de transmisión sexual, incluida la infección por VIH en algunas regiones, en comparación con las mujeres que no habían sufrido violencia de pareja. Por otra parte, también tienen el doble de probabilidades de sufrir abortos.
  4. La violencia en la pareja durante el embarazo también aumenta la probabilidad de aborto involuntario, muerte fetal, parto prematuro y bebés con bajo peso al nacer.
  5. La violencia contra la mujer puede ser causa de depresión, trastorno de estrés postraumático y otros trastornos de ansiedad, insomnio, trastornos alimentarios e intento de suicidio. Las mujeres que han sufrido violencia de pareja tienen casi el doble de probabilidades de padecer depresión y problemas con la bebida. El riesgo es aún mayor en las que han sufrido violencia sexual por terceros.
  6. Entre los efectos en la salud física se encuentran las cefaleas, lumbalgias, dolores abdominales, fibromialgia, trastornos gastrointestinales, limitaciones de la movilidad y mala salud general.
  7. La violencia sexual, sobre todo en la infancia, también puede incrementar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, así como las prácticas sexuales de riesgo en fases posteriores de la vida. Asimismo se asocia a la comisión (en el hombre) y el padecimiento (en la mujer) de actos de violencia.


Repercusión en los niños


  • Los niños que crecen en familias en las que hay violencia pueden sufrir diversos trastornos conductuales y emocionales. Estos trastornos pueden asociarse también a la comisión o el padecimiento de actos de violencia en fases posteriores de su vida.
  • La violencia de pareja también se ha asociado a mayores tasas de mortalidad y morbilidad en los menores de 5 años (por ejemplo, por enfermedades diarreicas y malnutrición).



Costos sociales y económicos


Los costos sociales y económicos de este problema son enormes y repercuten en toda la sociedad. Las mujeres pueden llegar a encontrarse aisladas e incapacitadas para trabajar, perder su sueldo, dejar de participar en actividades cotidianas y ver menguadas sus fuerzas para cuidar de sí mismas y de sus hijos.

Prevención y respuesta

Hay cada vez más estudios bien diseñados sobre la eficacia de los programas de prevención y respuesta. Son necesarios más recursos para reforzar la prevención y la respuesta a la violencia de pareja y la violencia sexual, en particular la prevención primaria, es decir, impedir que llegue a producirse.

Respecto a la prevención primaria, hay algunos datos correspondientes a países de ingresos altos que sugieren que los programas escolares de prevención de la violencia en las relaciones de noviazgo son eficaces. No obstante, todavía no se ha evaluado su posible eficacia en entornos con recursos escasos.

Otras estrategias de prevención primaria que se han revelado prometedoras pero deberían ser evaluadas más a fondo son por ejemplo las que combinan la emancipación económica de la mujer con la formación en materia de igualdad de género, las que fomentan la comunicación y las relaciones interpersonales dentro de la comunidad, las que reducen el acceso al alcohol y su uso nocivo, y las que tratan de cambiar las normas culturales en materia de género.

Para propiciar cambios duraderos, es importante que se promulguen leyes y se formulen políticas que:

  1. protejan a la mujer.
  2. combatan la discriminación de la mujer
  3. fomenten la igualdad de género
  4. ayuden a adoptar normas culturales más pacíficas.

Una respuesta adecuada del sector de la salud puede ser de gran ayuda para la prevención de la violencia contra la mujer y la respuesta consiguiente. La sensibilización y la formación de los prestadores de servicios de salud y de otro tipo constituyen por tanto otra estrategia importante. Para abordar de forma integral las consecuencias de la violencia y las necesidades de las víctimas y supervivientes se requiere una respuesta multisectorial.


FUENTE: OMS 

martes, 4 de julio de 2017

PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL SE CAPACITAN EN VIOLENCIA MACHISTA

500 personas han participado en las sesiones itinerantes de sensibilización en violencia de género del curso de extensión universitaria que la UNED, la Comunidad de Madrid y Plena Inclusión Madrid han desarrollado durante el curso 2016/17.






Los 25 participantes del curso diplomados como “Expertos en Violencia de Género y Discapacidad Intelectual” recibieron 60 horas lectivas entre noviembre y febrero, antes de comenzar a impartir sesiones de sensibilización dirigidas a otras personas con discapacidad intelectual o del desarrollo en centros ocupacionales, centros especiales de empleo y centros de educación especial de la Comunidad de Madrid.

En general, valoran muy positivamente la evolución que se produce al finalizar la formación como estudiantes y convertirse en formadores. Este cambio de rol les ayuda a empoderarse y a sentir que también contribuyen a la transformación aportando su conocimiento y tiempo al informar a otros.

Desarrollo de sesiones itinerantes de sensibilización

Las personas que han asistido al Curso de Extensión Universitaria han impartido 25 sesiones itinerantes donde han informado y formado a otras personas con discapacidad intelectual o del desarrollo en prevención de situaciones de violencia, en cómo reaccionar ante ellas si fuera necesario y han mostrado los recursos disponibles para mujeres y las medidas de protección.

El impacto de estas sesiones ha alcanzado a más de 400 personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, 257 mujeres y 187 hombres.

Los participantes han mostrado una gran motivación porque todos tienen presente que es una realidad que forma parte de sus vidas, y gracias a la formación se han hecho preguntas que no se habían planteado antes. Para las organizaciones, además, ha sido un revulsivo de cara a plantear proyectos con los que seguir abordando esta realidad que afecta a las mujeres con discapacidad intelectual o del desarrollo en particular y a toda la sociedad en general.

Datos sobre violencia machista hacia las mujeres con discapacidad

Según el Informe sobre la violencia de género hacia mujeres con discapacidad de CERMI Mujeres (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad): “Un 31% (de las mujeres encuestadas) declararon haber sufrido algún tipo de violencia ya sea física, sexual o psicológica, cualquiera de las violencias: o una sola o varias a la vez, de su pareja actual o anterior pareja y un 14% por alguna de sus parejas”.

El informe aporta datos sobre cinco tipos de violencia: física, sexual, psicológica de control, psicológica emocional y económica.

En relación a la violencia sexual el informe advierte de que un 7,6% de las mujeres con discapacidad declaran que su actual pareja o su pareja anterior les ha obligado a mantener relaciones sexuales. También afirma que “un 5,3% ha mantenido relaciones sexuales sin desearlo porque tenía miedo de lo que podría hacer si se negaba, a un 3,4% le ha obligado a realizar alguna otra práctica de tipo sexual que no deseaba o resultaba degradante o humillante”.

En cuanto a la violencia económica el 9,7 por ciento de las mujeres con algún tipo de discapacidad afirma que sus parejas o exparejas no les permiten tomar decisiones sobre la economía familiar o compras independientes. Aseguran que la desigualdad es la base de la violencia y que por lo tanto estas mujeres son más proclives a sufrirla.

Plena Inclusión Madrid

Federación de Organizaciones en favor de Personas con Discapacidad Intelectual, declarada de utilidad pública y sin ánimo de lucro. En la actualidad, lo forman una red de 107 entidades organizadas, que gestionan más de 350 centros y servicios que ponen a disposición de las personas con discapacidad intelectual más de 29.000 plazas y servicios de las cuales alrededor de 10.000 son contratadas con la Comunidad de Madrid. Trabajan en las entidades alrededor de 4.600 profesionales y colaboran 2.700 voluntarios. 

Fuente: AmecoPress




Información para descargar: http://www.plenainclusionmadrid.org/publicacion/violencia-de-genero-y-mujeres-con-discapacidad-intelectual/

fuente: Plena Inclusión Madrid.

PRIMER JUICIO POR VIOLENCIA OBSTÉTRICA (LEY 25.929)

Una mujer hizo el primer juicio por violencia obstétrica en Argentina. Demandó a la neonatóloga, al obstetra, a la obra social y a la clínica donde nació su hija. La protagonista, contó en primera persona cómo llevó su caso a la Justicia.
Se trata de Agustina Petrella, actriz y comediante de 43 años, quien pidió tener un parto respetado pero ninguno de los derechos incluidos en Ley 25.929 fueron tenidos en cuenta. 



Agustina Petrella, relató en Tiempo FM que con su primer embarazo protagonizó un parto con muchas circunstancias que trazaron en su vida un antes y un después. "El primer embarazo tuve un parto que no me gustó para nada, no me sentí bien pero yo no estaba informada. A partir de ahí me empecé a informar sobre como es el sistema de parto y nacimiento en la Argentina y me di cuenta que la violencia obstétrica es la regla y no la excepción". En este sentido, vale destacar que dicha violencia no sólo sucede con gritos y maltratos físicos, sino que "suele ser más sutil y naturalizada".
Para este segundo embarazo, ya estando informada de cómo debe ser un parto saludable y de la Ley de Parto Humanizado (Ley 25.929), sancionada en 2004 y reglamentada en 2015 que planta firme sobre los derechos de madres y padres a "vivir el trabajo de parto, parto y posparto con libertad de decisión, conciencia y respeto", Agustina quien ya transitaba la semana 39 presentó en la clínica un plan de parto, lo cual no habría sido bien recibido y tras pasar unas horas, recibió una llamada desde la clínica anunciando que "no practicaban partos humanizados".
"Me dijeron que yo había pedido algo que se conoce como la "Hora de oro", que son los primeros 60 minutos del bebé en el pecho de la mamá sin ningún tipo de interrupción. La ley avalaba mi pedido y lo que pasó en esa comunicación muy amable y muy perversa, porque fue una amenaza muy sutil. Me hicieron entender que me convenía ir a parir a otra clínica", relató Agustina.
 
"Tuvimos un parto violento"

Estando en fecha de parto, "mi obstetra quedó sorprendido pero me convenció. Que había sido un mal entendido, que habían pensado que era un hippie una loca, con esas descripciones que estoy completamente en contra y que son completamente discriminatorias, pero esta es la visión de la institución médica en gran parte de las clínicas privadas del país".
 Su obstetra, la convenció de que se interne en la clínica donde ya se había pactado el parto "que iba a estar todo bien y que no me iban a separar de mi bebe. Y al momento de internarme, no hicieron nada de los que le pedí. En el instante que llegué a la internación me dijeron que ya sabían quién era yo, que no había habitación, que me iban a separar de mi hija" momento en el cual intervino el obstetra garantizando una habitación.
"Subí al quirófano, medias a las apuradas. Me maltrataron, no hubo luces bajas, hacían chistes, me retaron durante toda la cesárea y cuando mi hija nació se la llevaron inmediatamente, no hubo contacto. La conocí casi dos horas después".
Durante la entrevista, Petrell remarcó que existe "un sistema que esta caduco y que lo que ellos han implementado durante años creyéndose superhéroes está mal, y con este sistema de parto y nacimiento ellos perjudican más que lo que ayudan".
"La unica manera de que un parto sea saludable es que la mujer pueda estar concentrada en si misma, segura y relajada. Y no hay forma de estar así con residentes haciéndote tacto, gente con luces plenas (durante el parto) comentando lo que pasó en el asado anterior - agregando que - esto no es un invento, no es una moda esto lo dice la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, el Ministerio de Salud de la Nación, entonces el sistema está muy agarrado a sus protocolos y no quieren cambiar".
 
"El sistema no estaba dispuesto a cambiar"

Luego del traumático parto, ya dada de alta se retiró del lugar y se dirigió a realizar la denuncia por violencia obstétrica en la Defensoría del Pueblo de la Nación. Tras una auditoría, se determinó que había existido tal situación, una de las seis formas de maltrato contra la mujer estipuladas en la Ley de Violencia de Género.
Ya que la Defensoría no tiene poder de sanción, Agustina fue por la vía judicial, por lo que dedicó a recolectar evidencia para lograr que un abogado tomara el caso, lo cual le llevó un año.
"Una vez que hice la denuncia administrativa, tenía la expectativa de que el sistema cambie. La clínica recibió la resolución, y no hicieron ningún cambio". Sin embargo, "una semana antes de que me preinscribiera la posibilidad de demandar, fui a dar con la abogada correcta, que comprendió mi causa".
Por último, indicó que con su caso la expectativa es abrir conciencias que las mujeres sepan que existe esta Ley, que denuncien porque denunciar no es lo mismo que demandar ante la Justicia. En primer término que denuncien, y que si tienen la voluntad espero que comiencen a demandar porque si al sistema no le empezamos a tocar algo que le afecte, no va a reaccionar".

Fuente  y fotografía: Tiempo Sur

sábado, 1 de julio de 2017

TRATA DE PERSONAS CON FINES DE EXPLOTACIÓN SEXUAL: ETNIA , CULTURA , DELITO.

Título original: Una menor, que vivía en Santa Rosa, fue vendida por 200 mil pesos

El caso sucedió entre marzo y junio de este año, fecha en la que se realizaron allanamientos en la ciudad balnearia y en el sur del país. Durante esta semana, la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del comprador* y el juez federal, Santiago Inchausti, dispuso la prisión preventiva del vendedor**. La adolescente, había estado viviendo en Santa Rosa de manera temporaria. Los datos de los detenidos y de los sitios donde se efectuaron los allanamientos fueron mantenidos en reserva para preservar la identidad de la víctima.




Según consignó el diario La Capital de Mar del Plata, de la causa surge que “la adolescente, que estaba alojada en un instituto de menores en Santa Cruz y era tratada por un aparente retraso madurativo, fue llevada a Mar del Plata por su padre y entregada a su ‘esposo’ con quien debía mantener relaciones sexuales y ocuparse de las tareas domésticas. La menor sólo había terminado tercer grado y antes de llegar a la ciudad vivía en un contexto de violencia y carencias”.

“Golpeada y abusada”.

Según lo publicado por el medio citado con anterioridad, la reconstrucción realizada por los investigadores arrojó que “la adolescente de 16 años vivía en San Luis junto a su madre pero en febrero viajó a la ciudad de Santa Rosa en La Pampa para visitar a su abuelo y ver a un neurólogo por un supuesto retraso mental. La madre tuvo que volver a San Luis por una serie de diligencias y la dejó allí una semana”. A partir de allí, el padre de la menor, y ex esposo de la mujer, “se enteró de este trasladado y desde Santa Cruz se movilizó hasta La Pampa”. Una vez aquí “tomó a su hija y la llevó hasta la localidad de Luis Piedra Buena donde residía con su grupo familiar”. Otro dato publicado por La Capital dio cuenta que “según la denunciante, allí su hija fue golpeada y abusada”.





Denuncia y regreso a La Pampa.

Los trascendidos datan que la situación ocurrida fue descubierta por una vecina que contó lo sucedido y permitió que se realizara una denuncia con la que se logró que la menor fuera retirada de esa vivienda y trasladada a un instituto de resguardo de menores en esa misma localidad. Desde allí le notificaron a la madre lo que había ocurrido y la mujer autorizó a una asistente social para llevara a su hija de regreso a La Pampa con sus abuelos. Antes de que se realizara el traslado, el padre sacó a su hija del instituto y la llevó a Mar del Plata para vendérsela al hombre de 74 años. “Mi hija viajó bajo los efectos de pastillas y cuando se despertó en la casa se sentía muy descompuesta y con dolores en la zona vaginal”, declaró la mujer ante la Justicia.

Trata de personas.

El hecho fue denunciado en la Comisaría de la Mujer el pasado 14 de marzo, por lo que se le dio intervención al juez federal Santiago Inchausti -se trataba del delito de trata de personas- , la fiscalía federal y los asesores de menores. “Poco después se comprobó que en la vivienda mencionada por la denunciante efectivamente se encontraba su hija. Ante esta situación el magistrado otorgó la orden de allanamiento y el 17 de marzo se realizó el procedimiento donde se detuvo al hombre de 74 años y se liberó a la adolescente”, consignó La Capital. Pero no sólo eso: “también se secuestraron tres teléfonos celulares y el documento de la menor que le había sido sacado de su poder. La víctima fue trasladada al hogar Gayone para su contención y tratamiento”.

Detenido.

Tras la denuncia, las autoridades comenzaron la búsqueda del padre de la adolescente. En base a distintas tareas investigativas y luego de tres meses, se lo pudo detener el 13 de junio en Santa Cruz, desde donde fue trasladado a la Mar del Plata.
En ese momento, el imputado se negó a declarar ante Inchausti, quien el miércoles dispuso su prisión preventiva en una cárcel del Servicio Penitenciario Federal. Además se declaró incompetente para investigar un caso similar con otras de las hijas del detenido y dispuso que esa causa pase a la Justicia Federal de Santa Cruz.



¿El pago de una “dote”?

La defensa del hombre de 74 años alegó que no se había tratado de una venta sino del pago de una “dote”, que es tradición de la comunidad gitana antes de un casamiento. Es decir, el marido paga a la familia de la víctima por retirarla del hogar.
Sin darle lugar a estas declaraciones, Inchausti y el magistrado de la Cámara Federal de Apelaciones, Eduardo Jiménez, afirmaron que “las circunstancias del hecho que rodean al presente caso se acercan más a la hipótesis que la joven fue víctima de una transacción de su padre en la que ella se transformó en el objeto de una venta ilegal”.



Fuente: Diario La Arena

* se denomina " Prostituyente"
**Se denomina " Proxeneta"

INSTITUTO PRÓVOLO: ABUSO, PEDOFILIA Y UNA MUERTE SIN DOCUMENTAR

Título original: Denuncian que intentaron ocultar una muerte en el instituto Próvolo



La causa por abuso sexual en el instituto donde asistían personas hipoacúsicas cada vez tiene más detalles escalofriantes. Ahora, una víctima aseguró en su declaración que vio como un alumno se suicidó en el lugar.

Un joven de 20 años alumno de la institución contó cómo fueron los abusos que sufrió por parte de los empleados y autoridades del Instituto Antonio Provoló en Mendoza . "Fueron tantas veces que ya no recuerdo la cantidad", contó ante el fiscal Gustavo Stroppiana que tiene a cargo la investigación.



Durante su declaración el joven apuntó contra las personas ya imputadas en la causa y recordó que en una ocasión fue abusado por el cura Horacio Corbacho. Sin embargo, más allá de los abusos, dejó en evidencia que el resto de las autoridades del instituto estaban al tanto de la situación que vivían los alumnos





La víctima también habló de una muerte que ya habían mencionado de forma indirecta otros dos testigos. Se trata de un alumno que caminaba por el techo del albergue y cayó al suelo, perdiendo la vida al instante. El hecho habría ocurrido en 2004.

Según comentó el joven de 20 años, fue testigo directo de ese trágico accidente y el cura Nicola Corradi lo apartó del resto de sus compañeros y lo dejó encerrado, algunos días sin comida.
Según consta en la investigación no existe ningún documento de los revisados por las autoridades existe constancia del deceso de este alumno.


Fuente: Minuto Uno










viernes, 30 de junio de 2017

OVD RÍO GALLEGOS, 1.861 DENUNCIAS EN AÑO Y MEDIO

Título original: Más de 1.500 denuncias de violencia atendió la OVD en un año y medio


La Oficina de Violencia Doméstica informó que desde enero de 2016 a junio de 2017 acudieron a ese organismo unas 1.861 personas afectadas por hechos de violencia familiar. De ellas 1517 oficializaron una denuncia. Se remarcó que el grupo más afectado corresponde a mujeres de entre 22 y 39 años.



La Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de Río Gallegos informó ayer que desde el 1º de enero de 2016 al 28 de junio de 2017 acudieron a ese organismo dependiente del Tribunal Superior de Justicia de la provincia unas 1.861 personas afectadas por hechos de violencia familiar.
Además, en el relevamiento informado a través de un comunicado de prensa, se remarcó que el grupo más afectado corresponde a mujeres de entre 22 y 39 años (49,75%).
En tanto que se registraron en dicho período 1.517 denuncias, 344 consultas informativas y 110 consultas fuera del ámbito de la OVD. 
Las mujeres fueron las principales afectadas por violencia doméstica (70,08% adultas y 12,12% jóvenes y niñas). Los jóvenes y niños afectados alcanzaron 2,3% de los casos, y varones adultos el 15,58%.




El segmento que aparece como en mayor situación de vulnerabilidad corresponde a mujeres adultas de entre 22 y 29 años (25,16%), mientras que los restantes grupos etarios arrojan los siguientes porcentajes: 30 a 39 años (24,59%) y 40 a 49 años (12,18%) entre otros.




Los equipos interdisciplinarios de la Oficina evaluaron las derivaciones de dichas denuncias a la Justicia Civil en el 98% de los casos y a la Justicia Penal en el 78,97% de los mismos, se precisó.

Respecto a la relación entre “Afectada-Denunciada”, el vínculo que mayor conflictividad presenta en este período de tiempo lo constituyen las ex parejas (59%), siendo los ejes motivadores: los divorcios no resueltos, cuotas alimentarias, regímenes de comunicación no acordados respecto de los hijos en común y la negativa de una de las partes a dar fin a la relación de pareja. Asimismo, las uniones convivenciales se observan en un 9% y los cónyuges y novios en un 3 y 1 % respectivamente.
“Queda así en evidencia que los vínculos más conflictivos tienen lugar, en mayor medida, en aquellas situaciones en que ya se ha dado por finalizada la relación”, se remarcó en el informe.

Fuente: La Opinión Austral

PROYECTO DE LEY DE PROTECCIÓN A LAS VÍCTIMAS DE DELITO

La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley de protección a las víctimas de delitos, que fue impulsado por el Frente Renovador, y que había sido modificado en el Senado a fines de mayo, por lo que la propuesta tuvo que volver a ser aprobada por la Cámara Baja.



Por unanimidad, 219 diputados votaron a favor del proyecto de ley, y la sanción fue celebrada por distintos grupos de víctimas y familiares de víctimas que presenciaron la votación. La nueva ley sobre protección de los derechos y garantías les asegura la representación jurídica a las víctimas de delitos y crea la figura del defensor público de la víctima.

La iniciativa fue aprobada por el Senado el 31 de mayo luego de un debate que duró varios meses. En la Cámara Alta, fue aprobada por unanimidad con 58 votos a favor y devuelta con cambios a la Cámara de Diputados, que la había votado en octubre de 2016.

El proyecto plantea la creación de Centros de Protección y Asistencia a las Víctimas en todo el país y establece que quienes sufran delitos tienen que ser notificados sobre las excarcelaciones, los permisos de libertad condicional o las salidas transitorias que se le otorguen a los condenados y acusados.

La principal modificación que fue introducida por el Senado a la iniciativa aprobada en Diputados es la creación de la figura del defensor público de víctimas, cargo que ocupará un magistrado por cada provincia y la Ciudad de Buenos Aires, 24 en total. Además, habrá 123 prosecretarios y secretarios letrados que pasarán a ser nombrados con el cargo de defensores coadyuvantes, a las órdenes de los 24 defensores públicos de las víctimas.

La propuesta también plantea otorgarles a las víctimas de delitos el derecho a participar de las declaraciones de testigos (a través de sus abogados); que las víctimas reciban asesoramiento y contención durante el proceso y la ejecución de la pena; habilita a quienes sufrieron un delito a constituirse como querellantes y a ser notificadas sobre las resoluciones tomadas durante el proceso judicial.

“Este proyecto otorga las víctimas un cúmulo de derechos que permite un particular tratamiento y un lugar óptimo dentro del proceso penal”, valoró la diputada radical Gabriela Burgos. Por su parte, Luis Petri (UCR) celebró que la iniciativa abandona el paradigma que concebía a las víctimas como “meros testigos”. “Había una posición que veía a las víctimas como meros testigos, que aparecían en el proceso simplemente para testimoniar y luego se tenían que retirar porque a partir de allí eran los fiscales los que tenían que continuar con la persecución penal pública”, destacó.

Tras el debate en Diputados, Matías Bagnato, una de las víctimas de delitos que apoyó la iniciativa, celebró que “ninguna futura víctima tenga que padecer y sufrir tanto el camino en la búsqueda de justicia”. “La satisfacción que tengo hoy es encontrarle un sentido a la muerte de mis viejos y mis hermanos”, destacó.

El proyecto de ley surgió luego de la movilización “Para que no te pase” que se realizó en octubre del año pasado, organizada por distintas víctimas de delitos que se se hicieron públicos, como Carolina Píparo (quien fue baleada en una salidera) y María Luján rey, madre de un joven que murió en la Tragedia de Once.

Fuente: Esclavitud Cero

jueves, 22 de junio de 2017

FORMACIÓN DE PROMOTORXS TERRITORIALES EN GÉNERO

Título original: Gils Carbó aprobó el Proyecto de Formación de Promotoras y Promotores Territoriales en Género


Prevé la capacitación de referentes  barriales y sociales de todo el país, quienes podrán acompañar a las mujeres y personas LGBTI que atraviesan situaciones de violencia y articular con las instituciones estatales, para la prevención y sanción de conductas delictivas. Las direcciones generales de Políticas de Género y de Acceso a la Justicia coordinarán la iniciativa, que también contará con la colaboración de la UFEM.


La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, aprobó hoy el Proyecto de Formación de Promotoras y Promotores Territoriales en Género, bajo el nombre “Red Territorial en Género” (RETEGER), que será coordinado por las direcciones generales de Políticas de Género y de Acceso a la Justicia y contará con la colaboración de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM).

De esta manera quedó formalizada la puesta en marcha de la iniciativa lanzada a nivel nacional el 15 de mayo de este año, con una jornada en la que participaron integrantes de las fiscalías federales de diversas jurisdicciones del país, miembros de la Dirección General de Acceso a la Justicia que cumplen funciones en las oficinas de ATAJO y referentes de organizaciones sociales. Además, el viernes 9 de este mes se llevó a cabo el primer encuentro de formación en la ciudad de Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos, del que participaron más de treinta y cinco mujeres y varones provenientes de toda la provincia. Junto a la titular del Ministerio Público Fiscal estuvieron en esa ocasión Néstor García y Andrea Lescano, el papá y la mamá de Micaela, la adolescente víctima de femicidio.

El objetivo de RETEGER es transmitir herramientas teórico-prácticas a referentes sociales y barriales, para que puedan acompañar a las mujeres y las personas LGBTI que atraviesen situaciones de violencia, mediante la conformación de redes comunitarias en distintas localidades del país que faciliten la articulación con las instituciones estatales pertinentes. Además, el programa -propuesto por las direcciones generales de Políticas de Género y Acceso a la Justicia, a cargo de Romina Pzellinsky y Julián Axat, respectivamente- contempla la realización de actividades para prevenir, concientizar y visibilizar la violencia machista.



Para ello se diagramó un taller de formación en temáticas de género, que se dicta durante cuatro meses y está destinado a las promotoras y los promotores de cada localidad que se integran voluntariamente al proyecto y quienes podrán, a su vez, oficiar de replicadoras/es de la formación y así extender la red. A esos efectos, ya se han elaborado los cuadernillos con el contenido completo de la actividad.



El rol del Ministerio Público Fiscal

“Uno de los problemas que se ha identificado por parte de los organismos nacionales e internacionales especializados en la temática es la escasa atención que se otorga a este fenómeno criminal en los sistemas de justicia, que redunda en una deficiente atención y protección a las víctimas y en mayores niveles de impunidad de estos delitos”, advirtió Gils Carbó en la resolución. “Es por ello que en materia de violencia de género, el rol central del Ministerio Público Fiscal es organizar y ejecutar las estrategias de persecución penal, de modo de hacer eficiente la persecución y sanción de la criminalidad de género. La jerarquización de las líneas de acción para abordar estos hechos es, así, un paso ineludible para transformar el modo en que el sistema de justicia aborda estos casos”, explicó la jefa de los fiscales. Para eso brindará su colaboración la UFEM, que encabeza la fiscal federal Labozzetta.

“El carácter federal de este Ministerio Publico Fiscal, su presencia institucional en todo el territorio nacional y el interés que se ha generado a partir de la visibilización de la experiencia previa, imponen avanzar en un proceso de federalización del proyecto, que tiene como objetivo trabajar sobre la prevención de la violencia de género en zonas de alta vulnerabilidad social, en línea con las funciones del organismo de velar por los intereses generales de la sociedad y por el acceso amplio a la justicia de todas/os las/os habitantes”, añade el texto de la resolución.

La génesis del proyecto

El proyecto es producto de la experiencia previa desarrollada entre  junio de 2015 y diciembre de 2016 en el Barrio Carlos Mugica de la Villa 31 y 31 bis de Retiro, como iniciativa conjunta entre las mencionadas  áreas a cargo de Axat y Pzellinsky, en conjunto con el Programa de Género y Diversidad del Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Actualmente está llevándose a cabo en la Villa 21-24 del barrio de Barracas.

Fuente: Fiscales.gob.ar

viernes, 16 de junio de 2017

PARA HIGUI LA LIBERTAD

El lunes pasado la Cámara de Apelaciones de San Martín le concedió a Higui la excarcelación extraordinaria. Eso significa que esperará en libertad el juicio oral. Estuvo casi ocho meses presa por matar a su agresor, por intentar defenderse de una violación, pero fundamentalmente por ser mujer, pobre y lesbiana. El reclamo por su liberación movilizó en todo el país a organizaciones de mujeres y de lesbianas. Los argumentos de su abogada, Raquel Hermida Leyenda, y el dictamen marcan un hito, ya que ponen sobre la mesa el concepto de violación correctiva, un método de tortura que pretende modificar la orientación sexual de las lesbianas, una figura que hoy no está contemplada en el Código Penal. ¿Cómo sigue el futuro de Higui y también el de todo un movimiento articulado en pos de su liberación y, a partir de ahora, de su absolución?


Atrás quedaron el grito seco “De Jesús” y el clic clic de las esposas. Las noches del Destacamento de San Martín, en las que apenas podía estirar las piernas. Las tardes en el penal de Magdalena, esperando la llegada de martes y jueves, los días de fútbol en la cárcel de mujeres. Hace cuatro días que Higui puede caminar libre.


La Cámara de Apelaciones de San Martín le concedió la excarcelación extraordinaria el lunes al mediodía, a partir de los fundamentos presentados por la abogada defensora Raquel Hermida Leyenda. Antes de que se conociera el dictamen de la Cámara, Higui respondió preguntas de los jueces Carlos Julio Hermelo, Patricia Toscano y Javier Agustín Mariani.


Hasta entonces había dos posibilidades en juego: el pedido de prisión domiciliaria (a través del Juzgado de Garantías 6) y el pedido de excarcelación extraordinaria (libertad en espera del debate oral). La balanza se inclinó por la libertad de Higui.

Lesbianas, feministas, movimientos sociales, partidos políticos se movilizaron durante meses con consignas como “Higui presa por lesbiana, organizadas te vamos a sacar”, “Higui presa política del patriarcado”, “Higui mujer presa por defenderse de una violación”.

Por primera vez en la historia argentina, los disciplinamientos y abusos correctivos que padecen las lesbianas se suman a los reclamos de las organizaciones feministas. La noción de “violación correctiva” surgió hace más de una década, de las colectivas lésbicas y organismos de derechos humanos de Sudáfrica, para referirse a las violaciones que sufren las lesbianas para “curarles” la orientación sexual. Una forma de tortura para “sacarles el lesbianismo”. Y esos fundamentos los incluyó la abogada Raquel Hermida Leyenda en la defensa de Higui. El propósito de su defensa, junto con la absolución de Higui, es sentar jurisprudencia sobre la legítima defensa en casos de violaciones correctivas. La defensa de Higui fue la primera de este tipo en los tribunales argentinos.

En todo el país hubo movilizaciones y partidos de fútbol de mujeres y lesbianas por la libertad de Higui. El reclamo estuvo presente en las marchas del 8 de marzo y del 3 de junio en muchas ciudades. El documento Ni Una Menos incluyó, entre otras consignas, “El odio hacia las lesbianas mata”. También “Somos mujeres, somos lesbianas, travestis, trans y bisexuales. No hay una sola forma de ser llamada en femenino. La heterosexualidad obligatoria también es violencia”. Otras pedían por cese de discriminación laboral, cese de trabajos precarios y paridad para las lesbianas en los empleos estatales.



Pero la gran consigna de 2017, trabajada a partir del caso ocurrido en el barrio Mariló de Bella Vista, quedó redactada finalmente así: “Exigimos la liberación de Higui, atacada por lesbiana. Presa por defenderse de sus violadores. Presa política del patriarcado. 


Todas las violaciones se pretenden correctivas, pero sobre los cuerpos de las lesbianas son doblemente disciplinadoras. No vamos a tolerar más violaciones correctivas a nuestros derechos y nuestros deseos”.

En total son seis las menciones a las lesbianas en el documento del colectivo Ni Una Menos, que leyó en Plaza de Mayo la periodista Liliana Daunes. La enorme bandera verde “Libertad a Higui, atacada por lesbiana, presa por defenderse” encabezó la columna de mujeres y llegó a flanquear la Pirámide de Mayo. El canto “Para la Higui la libertad” se mezcló con la letra del poema “Torta”, de Clodet García, “aunque parezca que no soy, soy torta. Aunque parezca que soy, torta”. La Pirámide entre azul y lila, rostros pintados con témpera violeta, bigotes queer. La Pirámide de la ronda de las Madres. Y estas tortas empoderadas, en marea de cuerpos y voces, que también marcharon días antes contra la concesión del 2x1 a los genocidas del Plan Cóndor.

Entretanto, pocas horas antes de la libertad, ardían las redes sociales. Los hashtags #LibertadAHigui e #HiguiLibre se convirtieron rápidamente en tendencia. #HiguiLibre se mantuvo durante horas en el puesto número uno para Argentina. El arquero colombiano René Higuita ya le había enviado su solidaridad por twitter a la guardavalla argentina. A Higui le pusieron ese sobrenombre porque ensayó mucho la atajada escorpión, al estilo del ídolo colombiano. El apellido Higuita disparó el tuitazo a los medios internacionales. BBC Mundo, El País de España y Telesur estuvieron atentos al pedido de excarcelación extraordinaria.

Ahora comienza una nueva lucha: conseguir la absolución de Higui. Se defendió de un intento de violación correctiva. Si no se defendía, la iban a asesinar a golpes. Entonces, se trata un caso de legítima defensa. Por eso le corresponde la absolución.

Se viene una etapa de ajustes y reconfiguraciones políticas. Porque el caso Higui es político. Y lo es de muchas maneras. Desde la consigna más elemental del feminismo, “Lo personal es político”, hasta la intervención de partidos políticos, instituciones de la comunidad lgbtiq, feminismos y no-feminismos asamblearios y movimientos sociales sin (o con muy endeble) perspectiva de géneros. Higui en libertad analizará panoramas y hará elecciones. Tomará muchas decisiones, que dependen también del margen que le da la sentencia que le concedió la libertad en espera de la etapa del debate. No es fácil hacerlo. Juegan los miedos, las simpatías personales. Son muchos y diversos los movimientos políticos que la apoyan y las posiciones pueden diferir diametralmente. Higui se considera mujer lesbiana. Y no es lo mismo poner el acento en un término que en el otro. Pero una cosa es la movilización junto con las consignas, y otra cosa distinta, el expediente judicial. “Te voy a hacer sentir mujer, forra, lesbiana” -la frase que le gritaron a Higui antes de atacarla por la espalda- es la garantía de que a continuación llega la violación correctiva. Un agresor encima arrancando el pantalón y el bóxer, y un grupo de amigos moliendo a patadas a una lesbiana, son la confirmación de la violación correctiva y quizá también la muerte. El riesgo de cambiar la perspectiva “lesbiana” por una perspectiva genérica “mujer” es del orden de la coherencia.

Una vez más sonará en las calles la consigna “Organizadas ya te vamos a sacar”. Pero los tribunales no reciben consignas en los escritos sino fundamentos de hecho y de derecho.

La vida después

Mientras tanto, en algún rincón del país que no puede mencionarse, Higui aprende nuevamente el significado de la palabra libertad. Fueron ocho meses de contar baldosas dentro de un pabellón, de manualidades con botellas de plástico y de coser muñecos de peluche. De leer la Biblia. Son las cinco de la madrugada y el noticiero de la radio está hablando de ella.

Higui no puede creerlo. “Parece que estoy soñando”, es la frase que más pronunció en estos cuatro días, luego de haber recuperado la libertad. Está agradecida con las personas que la visitaron en la cárcel de Magdalena y en el Destacamento de Mujeres de Villa Maipú.

La libertad nunca podrá volver a ser lo que fue, para Higui. Ahora la libertad está velada por el miedo, miedo a toparse con varones, miedo a tomar decisiones, miedo por estar lejos de casa. Algunos amigos del hombre que mató, amenazan con vengarse. Para ellos una violación correctiva es algo “natural”, que puede pasar, por qué no. Una lesbiana debería callarse la boca. O morir.

Los sueños de Higui están hechos de guantes para atajar y herramientas de jardinería. Pero estos son días para pensar y ubicarse en su nueva situación. Tiene amigas y familiares que la ayudan a hacer más llevaderas las horas, hasta que el almanaque marque la fecha del debate oral.

Higui sigue soltera, hace tiempo que no tiene compañera. El puesto de arquera siempre es solitario, pero puede que ya no le quede tan cómoda esa posición en la cancha. Ahora hay un colectivo de lesbianas que corre a abrazarla.

Libérese
Noche helada en la Unidad 51 del Servicio Penitenciario Bonaerense. Llega el fax al penal. “Libérese a Eva Analía De Jesús”. Y otra vez el grito seco. Le ordenan juntar sus pertenencias. “Firme acá”. La letra chiquita y prolija. Del otro lado la esperaba un grupo de amigas. Es pasada la medianoche del martes 13 de junio.

Recién a las 23 se confirma el egreso del penal. Higui ya está lista para salir. Faltan algunos detalles de papeles. Van y vienen mensajes de guasap, inbox, messenger, confirmando la libertad de Higui. Pero la realidad efectiva la cantó el viejo y borroso fax: “Libérese”.

Atrás quedaron ocho meses de suplicio. Las patadas, el pantalón arrancado, las requisas, los viajes esposada.

La peor pesadilla de Higui, Eva Analía De Jesús (43 recién cumplidos), comenzó el 16 de octubre pasado en el barrio Lomas de Mariló, a metros del campo de golf de Bella Vista. Higui trataba de no volver a ese barrio donde le hacían la vida imposible por lesbiana. Era una regla que se había puesto para no tener problemas. Pero extrañaba a los sobrinos y quiso pasar a verlos. Se quedó un rato más y pasó por la casa de unos amigos. Le habían dicho que Cristian, uno de los varones del barrio que la molestaban, no andaba más por ahí. Pero se lo encontró en aquella casa. Higui se quedó un rato conversando, de compromiso.

Al retirarse, Cristian y otros dos hombres la siguieron a lo largo del pasillo. Y la frase que suena como un despertador en la conciencia de miles de lesbianas que no habían pensado todavía en su propia situación: “Te voy a hacer sentir mujer, forra, lesbiana”, le gritó el agresor. Higui se paralizó. Cristian la tira al piso y le pega patadas, no le da oportunidad de salir corriendo. Ella siente que no es el único hombre que le está tirando patadas por todo el cuerpo. Medio atontada por los golpes advierte que entre varios le rompen el pantalón para violarla. Como puede, Higui saca un cuchillo que lleva en el corpiño y se lo clava en el pecho. Defensa propia, ¿ alguna duda?



Fuente: Pagina 12 - Por Adriana Carrasco